Alicia Valero participa en el desarrollo del primer Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales en España
La investigadora Alicia Valero, directora del grupo de investigación de Ecología Industrial de ENERGAIA, ha contribuido activamente en la elaboración del I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030 (PAMPM), aprobado el pasado 10 de marzo en Consejo de Ministros. Este documento marca un hito al convertirse en la primera herramienta ejecutiva de la Administración General del Estado en materia de materias primas minerales en el periodo democrático.
El Plan establece una hoja de ruta ambiciosa para reforzar la competitividad de la industria, garantizar la sostenibilidad del suministro y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la creciente demanda de recursos clave para la transición energética y digital.
Entre sus principales objetivos, el PAMPM impulsa la transformación del modelo productivo hacia una economía circular, promoviendo el uso eficiente de los recursos, la reducción de residuos y el aprovechamiento de materias primas secundarias. Asimismo, contempla el desarrollo de cadenas de valor resilientes, el fomento de la innovación y la integración de criterios ambientales, sociales y económicos en toda la industria.
El Plan se articula en 34 actuaciones concretas, que abarcan desde reformas regulatorias hasta programas de impulso a la I+D+i, pasando por medidas sectoriales orientadas a la recuperación de materiales, la mejora del conocimiento geológico y la restauración ambiental de espacios mineros.
La participación de expertos como Alicia Valero ha sido clave para integrar una visión científica y multidisciplinar en el diseño de este instrumento estratégico. Su trabajo, centrado en el análisis de los recursos minerales desde la perspectiva de la sostenibilidad, la eficiencia y los límites físicos del planeta, ha contribuido a reforzar el enfoque del Plan hacia una gestión responsable y a largo plazo de los materiales.
Este reconocimiento pone en valor el papel de la comunidad investigadora en la definición de políticas públicas y subraya la importancia de la colaboración entre administraciones, sector industrial y ámbito académico para afrontar los retos de la transición ecológica.
Con la aprobación del PAMPM se abre ahora una nueva etapa centrada en su implementación, en la que la cooperación entre todos los agentes implicados será fundamental para garantizar un suministro sostenible de materias primas y avanzar hacia un modelo económico más resiliente, eficiente y alineado con los objetivos climáticos.